IPN obtiene bioinsecticida de alta duración y efectividad

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noviembre 12, 2012

CIUDAD DE MÉXICO (11/NOV/2012).- Un equipo de investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) microencapsuló hongos entomopatógenos que atacan diversos grupos de insectos. Estos microorganismos aun encapsulados mantienen su grado patógeno y provocan la mortalidad de los parásitos en 95 por ciento.

El Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (CeProBi), en colaboración con la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), ambos del IPN, utilizan como modelo en la investigación el hongo Beauveria bassiana aislado del llamado “picudo del nopal” Metamasius spinolae.

El doctor Federico Castrejón Ayala, titular de la investigación politécnica, explicó que en condiciones de laboratorio, el hongo Beauveria bassiana provocó una mortalidad de insectos superior al 95 por ciento, y la esporulación (reproducción mediante esporas) fue mayor incluso que la del producto sin microencapsular.

“El producto es viable, aun después de seis meses de almacenamiento, y la alumna del IPN Itzel Ramos hará pruebas de efectividad biológica en campo; además evaluará el producto microencapsulado después de nueve y doce meses de almacenamiento”, indicó el especialista del CeProBi.

En esta investigación también se evalúa la susceptibilidad de otras especies de insectos de importancia económica que pertenecen a la misma familia que el picudo del nopal.

 “La ventaja de trabajar con estos organismos entomopatógenos es que por su especificidad no dañan otro tipo de animales ni al ser humano. Sin embargo, deben hacerse pruebas con los insectos benéficos presentes en los cultivos para verificar que no sean susceptibles”, señaló el doctor Castrejón Ayala.

El especialista del IPN mencionó que de manera comercial ya existen productos elaborados a base de hongos entomopatógenos y otros microorganismos; sin embargo, aún  presentan problemas por la susceptibilidad a factores ambientales, lo que hace que tengan una vida de anaquel corta.

La mayoría de los productos comerciales provienen de cepas que no fueron aisladas de los insectos para los que se recomienda, además carecen de los registros correspondientes.

Por eso, en la investigación utilizan cepas aisladas de la región y de los insectos que al CeProBi le interesa combatir. Este centro de investigación del IPN hará todas las pruebas biológicas  necesarias para buscar obtener el registro de un producto comercial.

El especialista concluyó que aun con las ventajas que tienen estos hongos, sería un error creer que sustituir los insecticidas sintéticos por bioinsecticidas se van a resolver los problemas de plagas en la agricultura; debe buscarse restablecer el equilibrio de los agroecosistemas, al respetar los principios ecológicos y conservando los recursos naturales.

Con esos objetivos, el CeProBi ofrece una Maestría en Ciencias en Manejo Agroecológico de Plagas y Enfermedades, de la que el doctor Castrejón Ayala es actualmente el Coordinador.

Con información de la Agencia de la ID

El informador Tecnología

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